lunes, 22 de agosto de 2011

LA IGLESIA DEL REINO EMERGENTE

La iglesia emergente que invade este tiempo se considera a si misma como una nueva conversación ante la sociedad, no un movimiento. Como tal, es una coalición relajada de Líderes Cristianos algunos, Pseudocristianos otros, unidos por una nueva filosofía postmoderna del ministerio, que rechaza mucho de la Teología que los evangélicos  apreciaron durante mucho tiempo y que provocaron el crecimiento espiritual de las iglesias y de los redimidos del Señor. Hoy existe poco interés en tomar partido en cuanto a posiciones doctrinales, lo cual se ve frecuentemente como pasado de moda, y contraproducente en un mundo pluralista. Pero si existe un tema alrededor del cual los lideres emergentes están unidos, en su idea del Reino de Dios. Pero el entendimiento particular de los emergentes de este tema esta de hecho preparando a la iglesia para ser alejada de los distintivos Bíblicos hacia la aceptación de los  principios que serán el fundamento de un sistema que será utilizado por el espíritu impío del falso profeta conduciendo un sistema de convivencia global religiosa.
La teología propuesta por el nuevo pensamiento emergente abraza tres puntos de vista distintivos a cerca del Reino que atraen el movimiento hacia la aceptación de un sistema único mundial. Ellos implican

1-                           El Tiempo del Reino
2-                           El Mensaje del Reino
3-                           Los ciudadanos del Reino  

El Tiempo del Reino

La conversación emergente ha cerrado filas detrás de la creencia que el Reino Físico de Dios está ahora sobre la Tierra, y que este se parecerá en forma progresiva a su Gloria celestial en tanto y en cuanto sus miembros entiendan y practiquen su verdadera misión. Ahora bien ¿Cuál es esa misión? Hacer del mundo un mejor mundo al desafiar agresivamente la injusticia, a luchar contra la pobreza, ayudar al enfermo, cuidar la ecología, y en general salvar el planeta y todo lo que hay en él. En el Libro (UN MANIFIESTO EMERGENTE DE ESPERANZA) Sherry y Geoff Maddock escribieron: NUESTRO PRINCIPAL DESEO ES VER EL REINO DE DIOS SOBRE LA TIERRA ASI COMO ES EN EL CIELO. CREEMOS QUE ESTO SUCEDE CUANDO EL PUEBLO DE DIOS ESTA RENOVADO ALRREDEDOR DE LA MISION DE AMOR Y JUSTICIA EN EL MUNDO DEL SEÑOR. Los Maddock son más específicos: Por medio de prácticas como cuidar enfermos de SIDA, alimentando a los sin hogar, protestando contra la destrucción del medio ambiente, o dándole la bienvenida a refugiados recién llegados, encontramos la Salvación que está más cercana al Shalom de las Escrituras. Un Reino mas empacado con una agenda puramente social en lugar del Evangelio de Cristo, se constituye en música para los oídos de los incrédulos, y en nada separa aquí fundamentalmente la misión de la iglesia emergente de la que tienen los gobiernos seculares.

El Mensaje Del Reino

El Liderazgo de la Iglesia Emergente no imagina a Jesús viniendo a juzgar a los impíos, ni tampoco aceptan la destrucción de la tierra, así como Jesús mismo predijo en Mateo 24 y 25 y los apóstoles confirman en 2° Pedro 3 y en Apocalipsis 19 y 22. Después de todo muchos creen que el infierno es un invento de los fariseos y dudan que el mismo sea real, de ahí una tendencia a dejarlo de lado en el mensaje emergente, también se explaya en el concepto que la redención del pecado y la justificación, no es la verdadera necesidad de la humanidad (así como la hemos entendido siempre) no es enseñada en las epístolas paulinas.
Por lo tanto, la misión de los seguidores de Cristo es reducida solo a la atención de las problemáticas humanas para que estos puedan vivir en paz y armonía en un mundo mejor.
Tal como Brian McLaren, el escritor  emergente mas prolifero, declaro: Espero que tanto ellos (su vecinos) como yo, lleguemos a ser mejores personas por el Espíritu de Dios, más agradables a él, ser mas una bendición al mundo para que el Reino de Dios (el cual busco, pero no puedo manipular) sea en la tierra asi como en el cielo.

En la sutil teología emergente, la Salvación ha sido cambiada de una espiritual a una física. Por lo tanto, su mensaje no está direccionado a la redención del ser humano, sino a una restauración de la tierra. El pensamiento emergente no encuentra el problema del hombre en su muerte espiritual por causa del pecado y la consecuente lejanía de Dios, sino, en el hundimiento del planeta debido al abuso y la injusticia, del cual el hombre es víctima. Este cambio de enfoque ha ocurrido a partir de una modificación fundamental en la Teología, en la cual los emergentes se oponen al pecado original, rechazan la redención sustitutiva, niegan la condenación en el infierno, refutan la inerrancia de las escrituras, y adulan el universalismo. Aquellos educados en el delicado arte del pensamiento relativista y no muy versados en las Sagradas Escrituras, encuentran el mensaje emergente muy agradable y reparador. En el nombre de Jesús, podemos marchar a paso cerrado con los incrédulos mientras intentamos resolver las problemáticas sociales del planeta, pero lo que no se toma en cuenta es que Satanás está dispuesto a ceder terreno en las agendas sociales si nosotros somos ignorantes del verdadero problema del género humano: La muerte espiritual y la separación de Dios.

Los ciudadanos del Reino  

La teología emergente minimiza al Evangelio cuando se define como Buenas Nuevas de la oferta de perdón de pecados y la justicia de Dios debida a la obra de Cristo. ¿Por qué decimos esto?, porque, de acuerdo a la mayoría de estos líderes del nuevo movimiento, la mayoría de las personas ya están en el Reino. McLaren presento su mano de cartas cuando escribe: Talvez el plan de Dios sea uno opcional, y no uno forzoso. Si te quieres quedar fuera de la fiesta, lo puedes hacer… pero me es difícil imaginarme a alguien siendo más desagradablemente terco en tanto que Dios es clemente.
Un líder emergente, representativo de muchos, va tan lejos como para distinguir a los seguidores de Cristo de la cristiandad: El movimiento de la iglesia emergente ha llegado a creer que el contexto máximo de las aspiraciones de un seguidor de Jesucristo no es la Cristiandad sino el Reino de Dios
Si la mayoría de la humanidad está en el Reino, no importando su relación con Cristo, exactamente ¿Quiénes son los ciudadanos del Reino?  Aparentemente, aquel que no elija eliminarse asimismo de este. Esta forma de pensar, que se llama inclusivismo, enseña que aún los hindúes, musulmanes y animistas, quienes no siendo seguidores de Cristo, estarían de todos modos en el Reino de Dios simplemente porque ellos no optaron salirse.
El dialogo expresado en el movimiento emergente expresa poco interés en la verdadera condición espiritual de la humanidad (su muerte espiritual por causa del pecado en que mora), y la ha transformado en algo más que un mejoramiento social de la cultura y rescate físico del planeta. Este es un mensaje bienvenido a aquellos que desean una mejor calidad de vida sin tener que arrodillarse delante del Señor y arrepentirse abandonando y aborreciendo el pecado.
Si la gente se le pudiera asegurar que ellos ya han sido aceptados por Dios y que ser amables unos con otros no solo les asegura un lugar en el reino, sino que también hará de este planeta una utopía virtual, todos serian ganadores, ¿Correcto? ¡No es así!
Este es el tipo de mensajes que Satanás desearía que la gente abrazara en los tiempos finales, porque estaríamos eliminando las barreras entre las creencias doctrinales del Pueblo de Dios y las esperanzas y sueños de la mayoría de los incrédulos. Aquellos que claman al nombre de Jesús y sucumben ante tal filosofía se encontraran a sí mismos amados y aceptados por el sistema mundial, mientras que aquellos que qerramos adherirnos a la verdad de las escrituras y rehusemos diluir la pureza del evangelio nos encontraremos a si mismo marginados de una forma progresiva. Pero confiemos, fue Jesús quien dijo:
BIENAVENTURADOS LOS QUE PADECEN PERSECUCION POR CAUSA DE LA JUSTCIA, PORQUE DE ELLOS ES EL REINO DE LOS CIELOS (MAT: 5:10)

De Gary E. Gilley  para publicación Israel mi Gloria

domingo, 31 de julio de 2011

¿AMOR INCONDICIONAL DE DIOS?


Es muy fácil hoy en dia escuchar  acerca del amor incondicional de Jesús, “QUE ES DIOS”, presentándolo como una empatía de parte de El hacia el ser humano caído en pecado, o como una actitud de simpatía sin ninguna expectativa de cambio, como aceptando el continuo transitar del hombre sin tener en cuenta lo que Dios manda, o mejor dicho como haciendo de Dios o de Jesús, QUE ES DIOS, un satélite alrededor de las personas para facilitar el acceso a lo que ellos en su estado de pecado consideran  éxito, como si el deseo de Dios  en primera medida, fuese dar cumplimiento a todos sus sueños y deseos. En cierta oportunidad el Hno. John Mac Arthur refería con razón que Dios no es el genio en la botellita de nadie, pero debemos decir que el amor de Dios por las personas es diferente. Él no las mira aprobándolas con benignidad. Dios las ama demasiado como para amarlas con amor incondicional. El amor de Dios es superior, es para obrar cambios, es para reprender y corregir el error, es para volver al camino, es para obedecer su mandato. En el evangelio se nos comunica arrepentíos y convertíos. Es mucho mas profundo que un simple amor incondicional sin exigencias, que un amor avalador del ser caído, que un amor sin responsabilidades a tener en cuenta; Jesus dijo: gozareis de mi amistad si hacéis lo que yo os mando, y Jesús es Dios, es como si dijésemos que somos amigos de Jesus si hacemos lo que Dios nos manda.
El Señor se preocupa, y a Él le importa lo que nos sucede y lo que hacemos. El cuidado y la preocupación son intensos, complejos, específicos y personales. El amor incondicional no es tan grandioso ni apremiante. En comparación, es despreocupado, general e impersonal. El amor de Dios es mucho mejor que el incondicional. Dios es un ser activo. Decidió amar al ser humano cuando con toda razón podría haberlo condenado. Él participa en el proceso de amar. Él es misericordioso, no sencillamente tolerante. Aquél que aborrece el pecado va en busca de los pecadores, llamándolos por su nombre al arrepentimiento.
Dios está tan comprometido en perdonar y en cambiar a la persona, que envió a Jesús a morir por ella en la Cruz del Calvario. Él da la bienvenida a los pobres en espíritu. Dios es increíblemente paciente e implacablemente perseverante en la vida de sus hijos. El amor de Dios está lleno de sangre, sudor, lágrimas y clamor. Él sufrió por ellos. Él lucha por ellos, defendiendo al afligido. Los busca con poderosa ternura a fin de poder cambiarlos. Él es celoso, no indiferente. Su simpatía y empatía hablan claramente palabras de verdad para liberarlos del pecado y la desdicha. Él los disciplinará para demostrarles que los ama. Él vive en ellos y derrama su Espíritu en su corazón(NUEVO NACIMIENTO) a fin de que puedan conocerlo. El amor de Dios incluye odio: odio al pecado, ya sea pecado contra sus hijos o pecado de parte de ellos. El amor de Dios demanda que ellos respondan: que crean, confíen, obedezcan, agradezcan con corazón alegre, que se ocupen de su salvación con temor, que se deleiten en el Señor. El león de Judá al que se refiere la Biblia no es un león domado. De la misma manera, el amor del Señor por la niña de sus ojos no es un amor dócil, no es una técnica terapéutica. Y de alguna manera, cada hijo de Dios debe tener esa clase de amor hacia otros: "Andad en amor, como también Cristo nos amó" (Ef. 4:32-5:2). Tal amor es vigoroso y complejo. Amar de esa manera es difícil. Es distinto de: "A mis ojos, todo está bien; lo acepto porque es quien es, y porque acepto a los demás no lo juzgaré ni trataré de imponer mis valores en usted." El amor incondicional sustituye al león, rey de los animales, por un osito de peluche. Los ositos hacen sentir bien y no responden.
¿Debe el amor de Dios ser llamado incondicional, un término cuyo significado ha sido moldeado por la calma indiferente y despreocupada del psicoterapeuta profesional, cuyo principio es no imponer principios ni valores? ¿Qué palabras serán adecuadas para describir el amor de Dios que acepta de manera espectacular y que al mismo tiempo es obstinado, exigente y activo?
"El amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; y por todos murió, para que los que viven ya no vivan para sí, sino para aquél que murió y resucitó por ellos" (2 Co. 5:14 ss.). ¿Qué palabras serán suficientes para describir el amor de Dios, que es tanto un regalo para los impíos, como también una expectativa para una vida de piedad? ¿Un amor que acepta a cada uno como es, pero que lo transforma? ¿Un amor que acepta a las personas e incluye un programa de cambio para toda la vida? ¿Acaso se debe llamar "amor incondicional" a la clase de amor que tiene Dios y a lo que padres y consejeros temerosos de Dios deben hacer, hablar y para lo que tienen que servir de modelo?
Dios recibe a cada uno tal como es: pecador, sufriente, confundido. No hay que tratar de arreglar la vida para luego venir a Dios. Es necesario ir a Él. La gente habla de incondicional para hacer referencia a la invitación que hace Dios a personas toscas y hasta groseras, impuras, ya terminadas. Lo usan para vencer la desesperación de pensar que se es indigno y que lleva a no pedir la ayuda de Dios ni del pueblo de Dios. Me incomoda un poco la frase amor incondicional porque frecuentemente hace a un lado la realidad. Es compañera de las enseñanzas que le dicen a la gente: "Paz, paz," cuando, desde la perspectiva santa de Dios, no hay paz (Jr. 23:14,16 ss.). Si alguien recibe aceptación generalizada, no necesita arrepentimiento, simplemente la acepta. Lo llena sin hacer que se humille. Lo hace sentir tan bien consigo mismo que ni siquiera ve la necesidad de arrepentirse ni de deleitarse en la obra de Cristo. Hace que se sienta bien sin tener que enfrentarse a la angustia de Jesús en Getsemaní y en el Calvario. Es fácil y no demanda nada. No insiste en una transformación, y no la hace. Engaña en cuanto a Dios y en cuanto a la persona misma. La mayoría de la gente aspira a este amor incondicional, que contiene una gran dosis de este bagaje cultural.
La gente que habla de amor incondicional a menudo tiene buenas intenciones. Unos pocos usan las palabras con los viejos significados teológicos intactos. Muchos quieren que la gente se ame en forma incondicional. Otros quieren ayudar a aquellos que ven a Dios como el gran crítico, a quien, o bien sirven como si fueran esclavos, o de quien escapan porque nunca pueden servirle. Y no tengo dudas de que la frase ha sido de utilidad a algunos, a pesar de las riquezas que deja de lado o del bagaje que por lo general contiene. Pero hay buenas razones por las que la Biblia relata historias de eventos asombrosos;
 habla usando atractivas metáforas, y revela una detallada teología a fin de informar del amor de Dios. Se necesita algo mejor que amor incondicional. Se necesita la corona de espinas. Se necesita el toque de vida al hijo muerto de la viuda de Naín. Se necesita la promesa al ladrón arrepentido. Se necesita saber que "nunca te abandonaré ni te dejaré." Se necesita perdón. Se necesita un labrador, un pastor, un padre, un salvador. Se necesita ser como Aquél que nos ama. Se necesita el amor de Jesús, que es mucho mejor.

ES PARA PENSAR, NO CREES?  DIOS TE DENDIGA

Porciónes agregadas de del Journal of Biblical Counseling

miércoles, 27 de julio de 2011

SUGERENCIAS PRÁCTICAS PARA CRISTIANOS (cuando se congregan para reuniones de la asamblea)

"Dios ha de ser temido grandemente en la asamblea de los santos,
y debe ser tenido en reverencia por todos cuantos están a su alrededor."
Salmo 89:7  (Biblia Webster en Inglés)


La sana doctrina tiene un lugar importante en la vida de la iglesia del Dios viviente. Yo la considero, y considero la obediencia a ella, como fundamental para el feliz testimonio de la asamblea. Hay también una necesidad pastoral de declarar en términos sencillos algunos consejos prácticos acerca de cómo poner la verdad del Nuevo Testamento en práctica. A menudo encuentro una serie de patrones de comportamiento y actitudes que muestran que se ha pensado muy poco en la importancia y dignidad del privilegio de reunirse en asamblea al nombre del Señor. Un cliente entró recientemente en mi librería y me pidió que le fotocopiara un formulario para optar a un empleo en la Casa Real en el Palacio de Buckingham. La persona estaba tan orgullosa por el solo hecho de haber obtenido el formulario. Pero nosotros ya somos miembros de la familia de Dios y hay una conducta que nos es adecuada (1 Timoteo 3:15). [1]

[1] "… para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad."

Lo que sigue a continuación son algunas sugerencias prácticas que nos ayudaran a centrarnos en nuestro propósito y no el uno en el otro.

1. Tenga su corazón y mente preparados con pensamientos espirituales antes de que usted llegue a la reunión. Lea algunos himnos apropiados, lea un pasaje relevante de la Escritura, medite y ore antes de la reunión, sea ella para orar, adorar o de edificación.

2. Lo que usted vista incidirá en la atmósfera de la reunión. Usted se está encontrando con Dios. Usted adorará al Padre, estará en la presencia del Señor Jesús y será conducido por el Espíritu Santo. No use ropa de lujo para atraer la atención sobre usted mismo. Evite vistámonos con sencillez pero con decoro, evite el otro extremo de vestirse como si estuviese de camino a una fiesta playera o a trabajar en su jardín. Recuerde que usted no está allí para impresionar a los hombres, sino para honrar a Dios. Es cierto que no existe uniforme de cristiano pero si criterio espiritual en el hijo de Dios.
         3. Llegue a tiempo para la reunión: si de alguna manera es posible, tome su lugar en el salón de reunión algunos minutos antes de la hora de inicio indicada. Esto le dará unos pocos momentos para reflexionar acerca de su propósito para venir a la reunión.

4. Mientras espera que comience la reunión, un breve saludo a un amigo o a un extraño puede ser apropiado, pero evite entrar en una larga conversación acerca de asuntos no relacionados a la razón que usted tiene para reunirse.

5. No ocupe los asientos de atrás del salón de reunión - otros pueden estar en camino a la reunión y se han retrasado por alguna razón práctica. Quizás su hijo tuvo un incidente menor o el transporte se ha retrasado o un desconocido ha tenido cierta dificultad en encontrar el lugar de reunión. Deje que aquellos que participan y aportan en las reuniones se sienten adelante donde todos los oirán.

         6. Si usted llega tarde, entonces sería cortés entrar lo más silenciosamente posible e ir silenciosamente al asiento más cercano - sus hermanos ya han centrado su atención sobre cosas espirituales y esto puede ser perturbado fácilmente. Usted no deseará llamar la atención sobre sí mismo ni perturbar a los amigos en sus meditaciones.

7. Si usted ha llegado tarde no pida inmediatamente el himno que estaba pensando mientras venía a la reunión - puede que ya haya sido pedido, o puede estar en desacuerdo con lo que el Espíritu ya ha indicado. Una aportación carnal estropeará la reunión. Tome asiento silenciosamente y espere discernir cuál es el tema y asunto de la reunión antes de que usted tome parte.

8. Para las reuniones abiertas de la asamblea, sea para recordación, adoración, oración o ministerio son Para conducir al pueblo de Dios a su presencia, es importante que usted esté en comunión con el Señor y que sea justo y puro en su vida diaria. Sea guiado por el Espíritu y use su mente renovada cuando usted aporte.

9. Venga con su mente preparada para dar al Señor Su porción de parte de Su pueblo. Venga con asuntos sobre los cuales usted ha meditado. Es bueno leer una breve porción adecuada de la Palabra que elevará los corazones de los santos. La elección cuidadosa del himno correcto elevará el fluir de la alabanza. Pero recuerde que en la Cena del Señor, al leer la Palabra, nosotros estamos allí para ministrar a Dios y no a los hermanos, y cuando usted pide un himno conveniente, usted está utilizando las palabras de otro, es decir, de aquel que las escribió para ser cantadas. [2] Pero en una expresión de alabanza o acción de gracias al Señor, usted está utilizando sus propias palabras - utilizando lo que usted ha apreciado en comunión con Dios. [3]

[2] "¿Dices tú esto por ti mismo, o te lo han dicho otros de mí?" (Juan 18:34).
[3] "Rebosa mi corazón palabra buena; dirijo al rey mi canto; mi lengua es pluma de escribiente muy ligero." (Salmo 45:1).

10. Así como es bueno comenzar a la hora - será bueno tener en mente que una reunión no tiene por qué ser prolongada indebidamente. Puede finalizar, también, a una hora prudente. Puede ser que los niños, las personas ancianas o impedidas físicamente no sean capaces de soportar reuniones extra largas. En muchos lugares una hora o una hora y media son habitualmente suficientes para ocuparse de los deberes de realizar una reunión.

11. Los hermanos tienen un deber delante del Señor de conducir las reuniones públicas de la asamblea. El silencio no es, en sí mismo, una cosa mala: puede haber silencio debido a que todos tienen un sentido de la presencia de Dios. El Señor está en el medio y esto trae un constreñimiento sobre los espíritus de todos. Otra razón para el silencio es que los hermanos no tienen nada que decir. Si los hermanos son reticentes a aportar a la reunión por esta razón, que las hermanas oren más. El silente servicio sacerdotal de las hermanas será aceptable al Señor y se cumplirá el propósito de la reunión.

12. Recuerden el carácter de la reunión - contribuyan apropiadamente:
·         El partimiento del pan es para recordación del Señor y adoración, no para orar por los enfermos o ausentes, ni tampoco para pedidos, venimos a Darnos al Señor, ya tendremos oportunidad para las otras cosas.
·      El tiempo de oración bien puede incluir un elemento elevador de alabanza pero venga usted ejercitado y preparado con algún conocimiento de las necesidades actuales que tienen que ver con los intereses del Señor. Un ejemplo tomado de la iglesia temprana está en Hechos 5.12 donde leemos que la iglesia hizo oración específica en la presencia de Dios con continuidad diligente.
·         Venga a la reunión de edificación ejercitado y contribuya con oracion y cantando alegres al Señor. Si usted está dotado para ministrar, prepárese con oración y espiritualmente para servir. Si hay hermanos de visita que son conocidos por su don, estará bien esperar en caso de que el Señor los haya enviado a ministrar a los santos con algún mensaje especial.

13. Los niños, en cualquier asamblea, son un adorno si la conducta de ellos es buena. Obviamente donde hay ovejas nosotros esperamos que hayan corderos, y donde hay corderos nosotros esperamos balidos - pero jamás se debe permitir que esto domine los procedimientos. Quizás un chupete pequeño, suave, silencioso se le podría permitir al infante, pero ¡no ciertamente una caja entera de juguetes! Nosotros no deberíamos decir jamás a la mente joven, «esta reunión y estas cosas no son para ti». En la medida que el joven crece en entendimiento, estimúlelo a participar en las reuniones con sus oídos y ojos. Su capacidad de concentración puede decaer en los períodos de silencio o durante sermones extendidos, pero cuando se pida un himno deje que ellos también canten. Y cuando se pronuncia una oración se les podría distraer de sus pensamientos personales para compartir en la adoración. A medida que crecen, ellos deben tener un cuaderno donde anotar himnos pedidos y pasajes leídos. Estas anotaciones serán, a su debido tiempo, elementos útiles de referencia y el niño, o la niña, aprenderá, después de su verdadera conversión, su lugar en la asamblea.

14. La colecta de dinero y recursos ha de ser un acontecimiento recurrente. En 1 Corintios 16, el pueblo del Señor tenía que poner aparte un monto conforme a lo que el Señor los había prosperado. [4] Al igual que en otra parte en el Nuevo Testamento, la ayuda mutua, o el compartir nuestros recursos, incumbe al pueblo de Dios. Los emprendimientos Cristianos deben ser mantenidos por Cristianos. Esto incluye la obra Misionera y el cuidado de los pobres, así como también las responsabilidades locales. El descuido de la responsabilidad semanal conducirá a la sequedad y a una posterior flaqueza de espíritu y a retornos disminuidos. Una generosidad feliz debería ser la marca de los santos y, a su tiempo, producirá fruto tanto aquí como en la eternidad. No espere hasta que la reunión haya comenzado para sacar su aporte para ponerlo en la caja o bolsa de la colecta, sino piense de qué manera el Señor le ha bendecido y le ha dado conforme a las riquezas que Su gracia le ha concedido. Prepare y planee su donación. Si hay hijos Cristianos, los padres deberían enseñarles también la generosidad.  

[4] "Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas." (1 Corintios 16:2).     

         15. Además, si usted sabe que un obrero en la viña del Señor está por llegar a la reunión          y usted desea encaminarlo proveyendo para su viaje, como es digno de Dios (3 Juan 6, 7,         8), no espere hasta que él haya llegado y escarbe su bolsillo por si encuentra una          pequeña moneda para darle a él o a ella. Más bien ponga aparte la suma de antemano          conforme al mandato del apóstol, "para que cuando yo vaya, no haya que hacer entonces         las colectas" (1 Corintios 16:2 - VM) de modo que todo sea decente y ordenado en          nuestra administración.
        
16. Los desconocidos en las reuniones necesitan especial atención y deben ser alentados y bienvenidos - alguna evaluación del estado espiritual de ellos ayudará para la mejor aplicación del cuidado y ayuda pastoral cuando sean necesarios. Si usted ve que una persona desconocida entra al salón de reunión, pregunte después su nombre y dónde vive. No deje esta tarea a los demás. Aquí está su oportunidad para mostrar hospitalidad (3 Juan 5). La hospitalidad es un deber ineludible del pueblo de Dios. De nada sirve orar por el bienestar espiritual de las almas si usted no considera también sus necesidades temporales. [5] Nunca caiga en la costumbre de evitar el maravilloso servicio de la hospitalidad doméstica. [6] Dios lo aprueba y respalda a aquel que está habituado a tal gentileza como un verdadero pastor de Su pueblo.

[5] "y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha?" (Santiago 2:16).
[6] La siguiente selección de versículos es un testimonio adecuado de esto: "contribuyendo para las necesidades de los santos, practicando la hospitalidad." (Romanos 12:13 - BTX); "Es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar." (1 Timoteo 3:2); "sino hospitalario, amante de lo bueno, prudente, justo, santo, dueño de sí mismo." (Tito 1:8 - BTX); "Sed hospitalarios los unos para con los otros, sin murmuración." (1 Pedro 4:9 - BTX).  

17. Si usted se ve legítimamente impedido de asistir a las reuniones, muestre a sus amigos su preocupación por ellos. Llámelos por teléfono y averigüe cómo se desarrolló la reunión y cómo están ellos. Si uno se ausenta y no hay explicación, averigüe y vaya a visitar a aquellos que están enfermos o en necesidad de un refrigerio (alivio o consuelo en cualquier apuro, incomodidad o pena) o de alguna clase de ayuda. Diga a sus hermanos que ellos pueden orar por usted mientras va a ver al ausente.

18. Hay muchos otros problemas prácticos que surgen en la vida de asamblea además de los expuestos aquí. Pero finalmente, "Hágase todo para edificación." (1 Corintios 14:26).

E. N. Cross

Traducido del Inglés por: B.R.C.O. - Octubre 2010.-